El lunes 5 de octubre fue un día de esos en los que conviene leer el BOE con calma. Coincidieron dos noticias que, juntas, cambian el calendario de cualquier taller que factura a empresas. Os cuento lo que dicen y, sobre todo, lo que creo que significan para vuestro día a día.
Lo que ha pasado
VeriFactu se aplaza. El Ministerio de Hacienda ha anunciado que prevé trasladar a octubre de 2028 las obligaciones pendientes del reglamento de sistemas de facturación, lo que todos conocemos como VeriFactu. Ojo con un detalle: de momento es un anuncio. Hasta que se publique la modificación, las fechas que están en vigor son las que había. Lo que no cambia son los requisitos: la facturación tendrá que seguir siendo íntegra, trazable e inalterable.
La factura electrónica arranca. Ese mismo día el BOE publicó la orden que regula la solución pública de facturación electrónica de la AEAT. Con ella se pone en marcha el reloj de la Ley Crea y Crece:
- Octubre de 2027: factura electrónica obligatoria para las empresas que facturan más de 8 millones de euros.
- Octubre de 2028: para el resto de empresas y autónomos. Es decir, para la inmensa mayoría de los talleres.
¿Por qué juntan las dos fechas? Porque Hacienda quiere que VeriFactu y la factura electrónica acaben funcionando como un único sistema. Y tiene todo el sentido: hacer una sola adaptación es mejor que hacer dos.
Lo que de verdad va a cambiar en tu taller
La factura electrónica no es mandar un PDF por correo. Es que la factura viaja como datos estructurados: emisor, cliente, cada línea, cada base y cada IVA, en un formato que cualquier programa entiende sin que nadie tenga que interpretarlo.
Para las facturas que emites a particulares no cambia nada. Pero a un taller le llegan cada mes decenas de facturas de proveedores, y también factura a flotas, renting, aseguradoras y autónomos. Ahí es donde está el cambio de verdad.
Adiós a teclear facturas de proveedor
Pensad en cómo se registra hoy una factura de recambios. Llega un PDF, o un papel, y alguien en la oficina mira el proveedor, la fecha, el número, la base imponible, el IVA y, si hace las cosas bien, las líneas para cuadrarlas con el albarán. Luego lo teclea. Y lo repite con el proveedor de neumáticos, con el de aceites, con la luz y con el gestor.
Ese trabajo no aporta nada. Son horas de oficina y es la principal fuente de errores: un IVA mal puesto, una base que no cuadra, una factura duplicada que nadie ve hasta el cierre del trimestre.
Los talleres que trabajan con GENES y Nora ya se han quitado buena parte de ese trabajo: Nora lee el PDF, propone los datos y crea la factura en GENES, y alguien de la oficina solo la revisa y la aprueba.
Con la factura electrónica, esa factura ya llega como datos. Nadie tiene que interpretarla: entra en el sistema, se cruza con el pedido o el albarán y queda lista para revisar y contabilizar. La introducción manual de facturas recibidas pasa a ser, sencillamente, cosa del pasado. Y para quienes usan Nora, la lectura será todavía más precisa y más rápida: ya no tendrá que reconocer un documento, solo comprobar unos datos que llegan completos. A la oficina únicamente le quedará revisar y aprobar.
Más control de los cobros
La ley no solo obliga a emitir y recibir facturas electrónicas. También obliga a informar del pago: el cliente tendrá que comunicar cuándo te ha pagado, en un plazo de cuatro días. Para un taller que trabaja con flotas o aseguradoras, eso significa saber en todo momento qué facturas están pagadas y cuáles no, sin perseguir a nadie por teléfono.
Mi consejo: no lo dejéis para 2028
Sé lo que pasa cuando se aplaza una norma: «ya lo miraremos». Yo lo veo justo al revés. Tenemos dos años para hacerlo bien, una sola vez, y sin prisas de última hora. Esto es lo que haría ahora:
- Saber qué fecha te toca. Revisa con tu asesoría tu volumen de facturación y las fechas de tu caso.
- Revisar tu programa de facturación. Todas tus facturas nacen en él. Tiene que estar preparado para VeriFactu y para emitir y recibir factura electrónica.
- Poner orden en tus clientes y proveedores empresa. Datos fiscales correctos de flotas, aseguradoras, renting y proveedores, que son con quienes vas a intercambiar facturas.
- Empezar a quitar papel ya. Cuanto antes se acostumbre la oficina a trabajar con documentos digitales, más fácil será el cambio.
Lo que hacemos en CEINOR
En GENES nace cada factura de vuestros talleres, así que esto nos afecta de lleno. Estamos preparando GENES para que el paso a la factura electrónica sea un cambio de configuración y no un problema.
Y mientras llega 2028, las facturas de proveedor seguirán entrando en PDF. Para eso está Nora desde hoy: lee facturas y albaranes, los crea en GENES y concilia los movimientos del banco. Cuando llegue la factura electrónica, Nora trabajará con datos estructurados y el resultado será aún mejor. El objetivo es el mismo: que nadie tenga que teclear lo que ya está escrito.
Si quieres que revisemos juntos tu caso, escríbenos o llámanos al 942 80 90 89. Lo vemos con calma y con tiempo, que esta vez lo tenemos.
Germán López, CEINOR